Todo lo que necesitas saber antes de dar el paso. Sin letra pequeña.
Cada 2, 3 o 4 semanas. Cambias cuando quieras desde tu cuenta. Sin llamar a nadie, sin mandar un email. Un clic y listo.
A mano, uno a uno. Los más frescos, los más bonitos. Los que no pasan el corte, no salen. Punto. No hay segunda oportunidad para un huevo mediocre.
Caja con paja, protegidos como lo que son. El envío va incluido en la suscripción. Sin sorpresas en la factura, sin gastos de envío añadidos al último momento.
Esto es orientativo. Te lo decimos porque si no, seguro que pides más de lo que necesitas. Y no queremos que se te acumulen.
| Tu casa | Huevos/semana aprox. | Frecuencia recomendada |
|---|---|---|
| Pareja | 5–6 huevos | Cada 4 semanas |
| Familia con 1 hijo | 8–9 huevos | Cada 3 semanas |
| Familia de 4 | 11–12 huevos | Cada 2 semanas |
¿Se te acumulan? Alarga. ¿Se te acaban? Acorta. Un clic.
El recorrido más corto posible entre una gallina feliz y tu cocina.
Las gallinas viven sueltas en el campo.
Cada huevo se pone a su ritmo, sin estrés.
Seleccionados uno a uno. Los buenos pasan.
Empaquetamos con paja en caja reforzada.
1-2 días desde el envío. Tracking en tiempo real.
Frescos, intactos, listos para el desayuno.
Nuestros huevos se consumen antes de fecha, siempre. La frescura se nota.
No porque lo digamos nosotros, sino porque la yema se mantiene alta, el sabor es más intenso y la clara tiene más cuerpo. Un huevo fresco y uno de supermercado no son lo mismo.
Los huevos viajan protegidos con paja en caja reforzada. Empaquetamos con cariño (y con mucho relleno). Cada huevo va en su sitio, separado, acolchado. No salen con prisa.
Si alguno llega roto, escríbenos y lo solucionamos. Sin preguntas.
No hace falta mandar fotos desde diez ángulos, no hace falta rellenar ningún formulario, no hace falta demostrar nada. Palabra.
En serio: no recibimos casi devoluciones por rotura. Pero si ocurre, lo arreglamos sin drama.
La controlas tú. Nosotros nos encargamos de los huevos.
Vacaciones, nevera llena, lo que sea. Pausas y listo.
De cada 2 semanas a cada 4. O al revés. Cuando quieras.
Desde tu cuenta. Sin llamar a nadie. Sin explicaciones.
Desde el primer envío, eres libre. Ninguna trampa, ninguna letra pequeña.
Puedes pausar cuando quieras, pero no lo harás.
Envío incluido en suscripción (23,99€ todo incluido).
Compra puntual: el envío se añade aparte. Sin sorpresas: te lo mostramos antes de pagar.
Las respondemos antes de que preguntes.
Significa que nuestras gallinas viven como reinas: sueltas, sin jaulas, comiendo pienso ecológico y tomando el sol como influencers en Bali. Sin pesticidas, sin antibióticos, sin nada artificial. Solo huevos de verdad.
Cada día. Y en cuanto están listos, se van de viaje para llegar a tu casa más frescos que un pan recién hecho. Aquí no hay huevos viejos.
A huevo. Mandamos nuestros huevos a (casi) todos los rincones de España peninsular. Si estás en una isla o en Mordor, pregúntanos primero.
La diferencia es como entre un vino de cartón y un Ribera del Duero. Los huevos del súper muchas veces vienen de gallinas hacinadas, alimentadas con pienso industrial y sin ver la luz del sol. Nuestros huevos ecológicos vienen de gallinas que escuchan jazz por las mañanas (literal no, pero casi), que corretean felices y comen como reinas.
El resultado: un huevo con yema intensa, cáscara resistente y un sabor que recuerda al campo. Además, los huevos ecológicos están certificados con el código “0” al principio del marcado. O sea, los buenos buenos.
La vida útil de los huevos ecológicos es de unos 28 días desde la puesta, aunque lo más normal es que te los comas mucho antes porque están brutales.
¿Quieres saber si siguen frescos? Haz la prueba del agua: pon el huevo en un vaso de agua. Si se hunde, ¡a la sartén! Si flota, ya toca decirle adiós. Nuestros envíos van marcados con la fecha de puesta y la de consumo preferente, así que siempre sabrás lo que estás comiendo.
Usamos un packaging que es más seguro que la caja fuerte de un banco y más cool que un unboxing de Apple. Hueveras recicladas, acolchadas, y con diseño molón. Frases divertidas, ilustraciones con flow y hasta QR con historias de nuestras gallinas.
Todo pensado para proteger el producto, pero también para sacarte una sonrisa al abrirlo. Porque si tus huevos llegan rotos… rompemos nosotros con la empresa de transporte.
Porque valen más, simple y claro. Criar gallinas en libertad, con espacio, buena comida y sin atajos industriales cuesta más. Pero el resultado es un huevo de calidad superior, con mejor sabor, más nutrientes y menor impacto medioambiental.
En Gallinas con Flow, creemos que comer bien es invertir en ti, en el planeta y en una forma más ética de producir alimentos. Sí, valen un poco más. Pero porque lo valen TODO.
