No todos los huevos son iguales. Te contamos por qué estos son diferentes.
Hay cuatro tipos de huevo en el mercado. Solo uno de ellos es ecológico de verdad. Y solo uno empieza con un cero.
| Código 0 (nosotros) | Código 1 (campero) | Código 2 (suelo) | Código 3 (jaula) | |
|---|---|---|---|---|
| Espacio exterior | 10 m² por gallina al aire libre | 4 m² por gallina al aire libre | 9 gallinas por m² (sin exterior) | 13 gallinas por m² (sin exterior) |
| Tipo de pienso | Ecológico, sin transgénicos | Convencional | Convencional | Convencional |
| Antibióticos | Prohibidos por ley | Permitidos | Permitidos | Permitidos |
| Certificación | Ecológica UE obligatoria | No requerida | No requerida | No requerida |
| Precio aprox. / docena | 6 – 8 € | 3 – 5 € | 2 – 3 € | 1,50 – 2 € |
Que no te den campero por ecológico.
La diferencia es real — y está impresa en el huevo. El código de producción está estampado en la cáscara de cada huevo que compras, sea donde sea. Si empieza por 0, es ecológico certificado. Si empieza por 1, 2 o 3, no lo es — aunque la caja diga «campo», «granja feliz» o «natura». Lee el huevo, no el packaging.
Cumplir la normativa ecológica es el mínimo exigible. Esto es lo que hacemos por encima de eso.
Cada huevo pasa por las manos del equipo antes de salir de la granja. Revisamos tamaño, cáscara y frescura uno por uno. Los que no pasan el corte, no salen.
Del nido a la caja en horas. Sin almacenes intermedios, sin cámaras frigoríficas. Siempre los más recién puestos de la semana.
Sin transgénicos, sin harinas animales, sin pimentón para colorear la yema. Certificado ES-ECO-020-AN por el CAAE.
Campo abierto, sol, tierra, bichos de verdad. 10 m² por gallina — más del doble de lo que exige la normativa de campera.
Certificación AVIVET entre las 10 mejores granjas alternativas de puesta. Auditada por AENOR. Producción eco UE certificada.
Un domingo. Ahí se ve todo lo que cualquier tabla comparativa no puede contarte.
Sin colorantes, sin pimentón. Lo decide la gallina y su alimentación: pasto, sol, pienso limpio. Una yema amarilla profunda no es estética — es evidencia de que la gallina come bien y vive bien.
Cuando la cascas sobre la sartén, la clara se extiende generosa, con cuerpo, esponjosa. Eso es frescura. La clara plana, aguada y traslucida es la señal de un huevo viejo o industrial.
En tortilla, en frito, en revuelto. No necesitas ser chef para notar la diferencia. Prueba uno de los nuestros en un huevo frito con sal. Solo. Ese es el test definitivo.
No te pedimos que nos creas solo porque lo decimos nosotros. Aquí están los datos de los estudios independientes.
Que un huevo convencional de la misma talla. Por la dieta natural de la gallina.
Esencial para la piel, el sistema inmune y la salud cardiovascular.
Por eso la yema amarilla intensa. El color lo decide la gallina, no un aditivo.
Cero residuos. En producción ecológica certificada están totalmente prohibidos.
Fuente: MAPA (Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación) / Baranski et al. 2014, British Journal of Nutrition.
Si quieres ahorrarte trabajo y dinero cada semana, ya sabes cuál elegir.
Las respondemos antes de que preguntes.
Significa que nuestras gallinas viven como reinas: sueltas, sin jaulas, comiendo pienso ecológico y tomando el sol como influencers en Bali. Sin pesticidas, sin antibióticos, sin nada artificial. Solo huevos de verdad.
Cada día. Y en cuanto están listos, se van de viaje para llegar a tu casa más frescos que un pan recién hecho. Aquí no hay huevos viejos.
A huevo. Mandamos nuestros huevos a (casi) todos los rincones de España peninsular. Si estás en una isla o en Mordor, pregúntanos primero.
La diferencia es como entre un vino de cartón y un Ribera del Duero. Los huevos del súper muchas veces vienen de gallinas hacinadas, alimentadas con pienso industrial y sin ver la luz del sol. Nuestros huevos ecológicos vienen de gallinas que escuchan jazz por las mañanas (literal no, pero casi), que corretean felices y comen como reinas.
El resultado: un huevo con yema intensa, cáscara resistente y un sabor que recuerda al campo. Además, los huevos ecológicos están certificados con el código “0” al principio del marcado. O sea, los buenos buenos.
La vida útil de los huevos ecológicos es de unos 28 días desde la puesta, aunque lo más normal es que te los comas mucho antes porque están brutales.
¿Quieres saber si siguen frescos? Haz la prueba del agua: pon el huevo en un vaso de agua. Si se hunde, ¡a la sartén! Si flota, ya toca decirle adiós. Nuestros envíos van marcados con la fecha de puesta y la de consumo preferente, así que siempre sabrás lo que estás comiendo.
Usamos un packaging que es más seguro que la caja fuerte de un banco y más cool que un unboxing de Apple. Hueveras recicladas, acolchadas, y con diseño molón. Frases divertidas, ilustraciones con flow y hasta QR con historias de nuestras gallinas.
Todo pensado para proteger el producto, pero también para sacarte una sonrisa al abrirlo. Porque si tus huevos llegan rotos… rompemos nosotros con la empresa de transporte.
Porque valen más, simple y claro. Criar gallinas en libertad, con espacio, buena comida y sin atajos industriales cuesta más. Pero el resultado es un huevo de calidad superior, con mejor sabor, más nutrientes y menor impacto medioambiental.
En Gallinas con Flow, creemos que comer bien es invertir en ti, en el planeta y en una forma más ética de producir alimentos. Sí, valen un poco más. Pero porque lo valen TODO.
Si quieres huevos de calidad, tienen que ser estos. Manda Huevos.
